México, sacudido por un sismo en 1985

El terremoto de 1985 supuso un acontecimiento inolvidable para la mayoría de los mexicanos, porque fue uno de los más significativos para la historia mexicana, ya que dejó tras de sí miles de muertos. Se produjo un 19 de septiembre de 1985 en la capital mexicana, en realidad en la zona centro de México. Y por tanto la ciudad más perjudicada y con mayor índice de defunción fue esta ciudad. El sismo tuvo lugar a las 7′19 horas, con una duración de dos minutos aproximadamente. Y con un 8′1 grados en la escala Richter. Y por si no fuera poco, al día siguiente se produjo una réplica a las 19:38 con una magnitud de 7′8 grados en la escala Richter. Y de nuevo se estremecieron las ciudades, aunque por suerte solo ocasionó daños materiales.

Un sismo o temblor es un movimiento vibratorio que se origina en el interior de la Tierra y se propaga por ella en todas direcciones en forma de ondas. Los temblores ocurren por la liberación súbita de energía dentro del interior de la Tierra por un reacomodo de ésta. Este reacomodo se lleva a cabo mediante el movimiento relativo entre placas tectónicas. Las zonas en donde se lleva a cabo este tipo de movimiento se conocen como fallas geológicas (la falla de San Andrés es un ejemplo) y a los temblores producidos se les conoce como sismos tectónicos. No obstante existen otras causas que también producen temblores. Ejemplo de ello son los producidos por el ascenso de magma hacia la superficie de la Tierra. Este tipo de sismos, denominados volcánicos, nos pueden servir de aviso de una posible erupción volcánica.

En México, la cosa estuvo pavorosa. El epicentro se localizó en las costas de Guerrero y Michoacán, pero un informe del 25 de septiembre del mismo año revela que el punto exacto es la desembocadura del río Balsas a las 7′17 de la mañana. Y por eso llegó a la capital a las 7:19. Un punto fundamental fue ‘La Brecha de Michoacán’. Como toda la energía sísmica no se liberó el día 19, el siguiente día acabó por liberar toda la energía. Además porque anteriormente se habían producidos otros terremotos similares. En 1911 cuando Madero entraba triunfante en la ciudad se produjo un sismo de 7′9 grados en la escala Richter. Y posteriormente, en 1981 en Playa Azul, con una gravedad de 7′3 grados en la escala Richter, tuvo lugar otro pero ocasionó daños menores porque no se liberó toda la energía elástica acumulada.

Las zonas más afectadas estaban en la zona de Michoacán, como Lázaro Cárdenas o Playa Azul. Y otras como en la zona de Guerrero, en ciudades como Zihuatanejo, Ixtapa o Acapulco ocasionó daños sin importancia. O en la Ciudad de Guzmán en Jalisco, donde cincuenta personas perdieron la vida. Y sobre todo, la más afectada fue el Distrito Federal de México con miles de muertos.

Al principio el número de víctimas era desconocido porque el presidente, Miguel de la Madrid, declaró una censura. Además rechazó la ayuda internacional, pero al verse impotente la tuvo que aceptar. Al principio se estimó entre seis y siete mil fallecidos. Pero posteriormente se declaró una cifra aún mayor y escalofriante, es decir, de treinta y cinco mil muertes. Y cuatro mil fueron las personas rescatadas de ese infierno.

El desastre natural ocurrió porque la madre naturaleza así lo decidió, pero en realidad se podía haber evitado la mayoría de las muertes ocurridas en esos días. Para empezar la cantidad de edificios colapsados recientemente construidos provocó el derrumbe de la mayoría. Y todo por la negligencia del gobierno, porque se había construidos en terrenos arcillosos, y se requería una construcción más precisa. Y todo era debido a la corrupción urbanística y a la mala planeación de ellas. Y curiosamente los edificios antiguos habían soportado el terremoto. Y por si fuera poco, al final se demostró que los edificios caídos eran a causa de la construcción penosa que se había realizado, y encima nadie fue declarado culpable. Por ejemplo, un caso alarmante es la destrucción de las escuelas primarias donde una multitud de niños fueron aplastados a causa del derrumbe del edificio.

Por todos los que se quedaron huérfanos.
Por los que se quedaron sin sus hijos.
Por los que se quedaron sin su esposo o esposa.
Por los que se quedaron sin abuelos.
Por los que se quedaron y siguen con vida.
Por todos ustedes..
Un fuerte abrazo.

Publicado por: Lulyann Morales
Twitter: @lulyann

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