Viven regios odisea de terror en Reynosa

Con información de: EL NORTE

Un matrimonio regiomontano sufrió una historia de terror con plagiarios y policías de Reynosa y vive hoy para contarlo.

Sin embargo, las secuelas de esta amarga experiencia que pasaron tras su paseo del pasado fin de semana obligan a los esposos a ser cautos y contar su dramática odisea en el anonimato, para alertar a quienes viajan a Tamaulipas.

La pareja narró a EL NORTE los momentos de angustia que vivió en pleno mediodía del pasado lunes cuando regresaba de Mercedes, Texas, rumbo a Monterrey.

Contacto en Reynosa

La peor pesadilla de la pareja inició al cruzar el Puente Anzaldúas, ya en territorio nacional.

Tras avanzar unos kilómetros e internarse en territorio tamaulipeco, una camioneta pickup de color oscuro, de modelo antiguo, estacionada bajo un árbol sobre la carretera, levantó sus sospechas.

El vehículo lo conducía un joven, que apenas aparentaba la mayoría de edad, y a su lado iba un menor que no llegaba a los 10 años y otro con edad similar a la del conductor.

El matrimonio, a bordo de una camioneta BMW, modelo 2006, pasó frente a la pickup, que de inmediato emprendió la persecución y alcanzó el vehículo de los regios al tomar la Carretera a Monterrey.

“La verdad, vi que se me emparejaron y no les tomé importancia”, dice Raúl, nombre ficticio del esposo. “Se veían chavitos y aparte traían a un menor”.

Cerrón y plagio

Al avanzar unos kilómetros, la camioneta cerró repentinamente el paso a los regios.

Atrás, otra pickup se atravesó obstaculizando los dos carriles de la carretera.

Uno de los dos jóvenes descendió de la pickup oscura y con un arma larga amagó a Raúl, a quien, tras resistirse por unos minutos, bajó a punta de cachazos en la cabeza, originándole un sangrado sin parar.

Su esposa se mantuvo en el asiento del copiloto sufriendo una crisis de histeria.

Para empeorar su situación, lo que parecía un robo de vehículo se convirtió en un secuestro.

A Raúl le ordenaron abordar la parte trasera de su camioneta, que conducía a exceso de velocidad el joven que viajaba como copiloto en la pickup, ahora con rumbo a Reynosa.

Durante los hechos, ninguna Policía municipal, estatal o federal se apareció en la zona.

A unos kilómetros de distancia, en la huida de los delincuentes rumbo al Centro de Reynosa, Raúl vio una patrulla de la Policía Federal, pero pese a la petición de auxilio, no obtuvo respuesta.

“Yo iba en la parte trasera, saco las manos por la ventana y le hago una seña a la patrulla: ¡auxilio, auxilio!”, comenta, “pero no me vio o no me quiso ver”.

En ese tiempo, el delincuente tomó el celular de Raúl y lo marcó para ver quién contestaba. Uno de los hijos del matrimonio respondió y, de inmediato, el pistolero le advirtió que llevaba secuestrados a sus papás y que le daría instrucciones para que le depositara como rescate 50 mil pesos.

Instinto de supervivencia

La camioneta avanzó y en la entrada a Reynosa tomó el retorno elevado para enfilarse rumbo al Puente Anzaldúas.

Sin embargo, la desesperación e impotencia de Raúl lo llevaron a defenderse con sus manos, propinándole un golpe en la nuca al conductor, dejándolo casi inconsciente.

“Lo fui pensando y fue lo único que se me ocurrió, meterle un golpazo”, relata. “Si lo dejo que avanzáramos, tomamos la (Carretera) Ribereña y ahí es tierra de ellos”.

Al quedar inconsciente el delincuente, la camioneta avanzó a paso lento y, en ese momento, el matrimonio emprendió la huida, ante la vista de los automovilistas que transitaban por el sector.

La esposa, al descender del vehículo en movimiento, cayó y sufrió una herida en la cabeza.

La salvación

Pese a que nadie les quería dar auxilio al verlos ensangrentados, al fin un taxista se atrevió a ayudarlos y los dejó kilómetros después en una tienda de conveniencia, ya en la Carretera a Monterrey.

Sin saber qué pasaba, los empleados de la tienda se comunicaron al 066 –número de emergencia de Reynosa–, llegando poco después una patrulla, que aparentaba ser de la Policía Municipal, sin placas, sin número económico y con múltiples choques.

Tras ser cuestionados por los uniformados, quienes en forma ruda les pidieron nombre, dirección y teléfono, los esposos pudieron comunicarse con un hijo en Mission, Texas, quien acudió al rescate.

Raúl y su esposa, ya en compañía de su hijo, fueron atendidos en un hospital infantil de la zona.

En la clínica, repentinamente fueron abordados por un supuesto policía de Reynosa que se identificó como el “comandante”, quien les dijo haber recuperado su BMW, pero que para entregarla, tenían que acompañarlo.

“Sólo nos dijo que era el ‘comandante'”, explica Raúl. “No traía uniforme y decía que acababan de recuperar la camioneta.

“(Dijo) que no atraparon a los malitos, pero que lo acompañara a poner la denuncia para que me devolvieran el vehículo”.

Ante la amenaza de que si no acudía tendría problemas, la pareja y su hijo acompañaron al “comandante” en otro auto de su propiedad, pero kilómetros más adelante, la familia decidió “a la brava” regresar a Monterrey.

“Al ver que nos regresamos, la patrulla nos alcanzó, nos reclamó, pero luego de pedirnos identificaciones de todos, nos dejaron ir”.

Después, en Monterrey, intentaron interponer una denuncia, pero las autoridades del Estado no se la querían recibir.

Tras varias gestiones, el matrimonio logró que el Ministerio Público de Nuevo León le diera trámite a su querella.

La camioneta, las pertenencias y las identificaciones no han sido recuperadas, pero, por lo menos, la familia tiene el consuelo de que esta historia no tuvo un final trágico.

La pareja, sin embargo, quedó marcada como decenas, quizá cientos de regios, que han vivido en carne propia la ola de violencia que invade a la frontera y a tantas ciudades, como la zona metropolitana de Monterrey.

Anuncios

Un comentario el “Viven regios odisea de terror en Reynosa

  1. Hagan la denuncia al Ejército y Marina, ellos sí toman cartas en el asunto, y muestran mas capacitacion al momento de atender a las víctimas del delito.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s