Otra vez Salinas

El que quizá sea el político más odiado de esta generación está una vez más de vuelta. Su enésimo libro de título poco menos que presuntuoso, “¿Que hacer?, una alternativa ciudadana”, igual de voluminoso que el resto, persigue objetivos idénticos a los de su “colección literaria”:

Lavar su imagen.

Hundir la de Zedillo.

Golpear a ciertos intelectuales y periodistas (de ambos espectros políticos).

Posicionarse como el ideólogo del PRI.

Y sobre todo, seguir vigente políticamente.

Salinas había logrado vender a un México en vías de acceder al primer mundo, abandonó la doctrina nacional revolucionaria de su partido, dio golpes espectaculares contra líderes sindicales (aunque más movido por la venganza que por la apertura democrática) privatizó lo que estuvo a su alcance, controló la hiper-inflación que había heredado de su antiguo profesor universitario, abrió la economía, flexibilizó la tenencia de la tierra, y reordenó las relaciones con la Iglesia.

Aún y que al amparo de su figura, el hermano incómodo aprovechaba para hacer “negocios”, que las privatizaciones fueron menos que transparentes, y que ignoró de manera sistemática a la oposición, vivía un tórrido romance con el círculo rojo y quizá también con un segmento nada despreciable de la población, a tal grado que llegó a explorar la posibilidad de reelegirse.

Sin embargo todo le explotó en el último año de su administración, vino el levantamiento del EZLN, el asesinato de Ruiz Massieu, el berrinche de Camacho, el atentando y muerte de Colosio, la fuga de reservas internacionales; en menos de 6 meses se le fue el país de la manos y con ello la esperanza de dirigir la OMC y por lo tanto de figurar en la escena internacional, ahí acabo su estrella y tuvo que exiliarse en Irlanda durante años.

Desde entonces se ha convertido en el villano favorito del país, en el chupacabras, en el innombrable, en una especie de maquiavelo que todo lo ve, todo lo oye, o un nerón que cada que habla incendia al país y que está detrás de todas las desgracias nacionales.

A partir de ahí ha intentado una y otra vez imputar a Zedillo, su enemigo jurado, los desastres de su política económica para reposicionar su imagen, ha escrito más páginas que las que contiene la Bilblia para hacerlo y asistido a todo evento social que lo llene de reflectores para mantenerse vigente, se ha tomado fotos con el primer nivel de los políticos priístas para mandar el mensaje que aún mueve sus hilos.

El proceso sucesorio está andando. No es casual que Salinas de Gortari busque mantenerse visible, cuando hasta el momento, las encuestas indican que EPN va rumbo a los pinos (toco madera). Salinas quiere su espacio de poder, sin duda, y va por él.

Publicado por: Lulyann Morales
Twitter: @lulyann

Anuncios

2 comentarios el “Otra vez Salinas

  1. Lo resumo en pocas palabras: El PAN no debe volver a gobernar en México, y sea quien sea que tenga posibbilidades reales de ganarle al PAN (en este caso el PRI) es a quien irá mi voto y el de todos mis amigos y conocidos; muchos creimos en FOX, en Calderón, incluso en Marthita Sahagún y la realidad es que ha sido un desastre mayusculo.

    Hay ,que votar por el PAN, SI QUIERES MAS MUERTOS
    Salu2. Le.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s